¿Paranoia?


El otro día un compañero de trabajo, me mostró un curioso programa de computadora gratis llamado Google Eart. Esta versión gratuita muestra una colección de imágenes satelitales más o menos recientes de la superficie de nuestro planeta. La resolución es variable; buena cuando se trata de ciudades principales y que no tienen algo que esconder como bases militares gringas y otros detalles no aptos para los ciudadanos mal intencionados, y de calidad baja en el resto del mundo.

Lo primero que se me ocurrió ver en mi ciudad fue el lugar donde vivo, y para mi sorpresa pude ubicar perfectamente mi hogar.

Después visite la pirámide del sol en Teotihuacan, Edo. México, Egipto, los polos norte y sur.

Ahora reflexiono, sobre ¿que de bueno hay en poder ver el mundo de tal forma?, por una parte es estimulante tener una idea del tamaño de la mancha urbana a escala mundial, y acceso a otros lugares donde mi bolsillo no puede aspirar.

Por otro lado pienso: si esta información circula a los ciudadanos comunes y corrientes del mundo, ¿que mounstros informáticos tendrán las instancias militares? , no es para nadie secreto que los militares tienen tal resolución como para leer una placa de un auto, y en tiempo real.

Ahora resulta que no puedo estar totalmente seguro de poder hacer popo al aire libre, sin que algún gringo malicioso en nombre de la lucha contra el terrorismo, me pueda observar defecando al aire libre.

Aun más con el desarrollo de la inteligencia artificial, bien podrían tener agentes virtuales observando día y noche ciertos comportamientos bélicos, criminales o comerciales.

Así podrían ser nuestros ángeles, -por no decir espías- de la guarda virtuales, que reportan nuestros comportamientos en la calle a un agente principal (se me antoja llamarlo Dios), cuyo registro sea requerido cuando la situación lo amerite.

Cosas posibles, que ya no escapan son parte de la ciencia ficción....