Atropellaron al gato ...

Mal momento, el otro día, para uno de mis gatos y por lo tanto para mí, uno de los seres que lo amaban.
Presumo que fue un auto, el que dio final a su existir, sangre a media calle, y su cuerpo inerte.
Que suerte tuvo el apendejó que lo arroyo, por que si hubiese sido apropósito o por imprudencia lo mato al hijo de puta.
Su sufrir ya no existe, solo su recuerdo, así se descompone en algún lugar, ¿debemos esperar un mejor fin?
Veamos la última vez que lo vi. Me miraba atento y un poco extrañado pues discutía con un individuo extraño que trataba de ganarse la vida vendiendo AFORES(fondo de ahorro para el retiro).
Quizás sus tímpanos resonaron, con los sonidos que produce el pronunciar: mire a mi no me hace apendejó el gobierno, ni los bancos, pero desafortunadamente es a huevo(¿ahuevo?), déme la hoja para firmar por que valoró su sinceridad (pues me dijo que el gobierno es el único que puede pedir lo de las afores para resolver cualquier eventualidad).
Todo este asunto del amado gato me lleva a reflexionar sobre algo que había descubierto en mi persona, amo a los animales, quizás mas que a las personas, buscaba en mi pasado tratando de explicarme porqué, hasta que comente lo ocurrido con un aprendiz de Mesías de la luz, fue franco y me dio la siguiente respuesta: Amas mas a los animales por que no la hacen de pedo contigo, ni te juzgan.
Creo que dio en el clavo...